martes, 22 de julio de 2008

Hábitos deportivos: una deuda pendiente en los entrenamientos de fútbol sala

Todos sabemos que la actividad física y deportiva es promotora de salud, física y psíquica en su propia práctica, aunque, una vida cotidiana inadecuada, con excesos y desproporciones alterará de forma negativa la vida deportiva y la salud de nuestros jugadores y jugadoras, es decir, sufrirán más fácilmente enfermedades, lesiones y su rendimiento bajará de forma espectacular ya que el organismo no será capaz de recuperar los excesos externos a los que se ve sometido.
Por regla general, lo que se puede ver y percibir en los entrenamientos, es que los entrenadores están más por la labor técnica, táctica y física, cuestión necesaria, por supuesto, pero como entrenadores y por lo tanto educadores nos vemos en la obligación de ir más allá, por ello, debemos dedicar un cierto tiempo a explicar, aplicar y programar una serie de
normas básicas sobre los hábitos deportivos, - y ha ser posible desde bien pequeños -, para que éstas repercutan favorablemente y de forma directa en su vida cotidiana y por su puesto, deportiva.
Estos hábitos deportivos no son más que normas básicas de salud, pero que a los jugadores y jugadoras, que están entrenando constantemente les repercuten directamente sobre su rendimiento físico si no se ciñen a las mismas y que sin ninguna duda, están provocando un acortamiento de su vida como deportistas y como personas.
Hábitos deportivos
1.-Controlar la ingestión de alcohol (por no decir, que son incompatibles).
El alcohol altera la coordinación de movimientos, el equilibrio, la precisión y el tiempo de reacción. Una ingestión de alcohol equivalente a 2 copas de licor, altera la función hepática durante 48 horas y el rendimiento deportivo queda afectado durante este proceso.
2.-No fumar (fumar provoca enfermedades cardiovasculares, respiratorias y cáncer).
Básicamente, afecta a la condición física porqué el monóxido de carbono reduce la capacidad de la sangre para transportar el oxígeno, -en el fútbol sala se debe transportar mucho oxígeno durante los entrenamientos y los partidos-, y la nicotina afecta especialmente a la producción de hormonas y a una aceleración de las pulsaciones del corazón. Debemos pensar que los efectos de la nicotina duran varias horas y para eliminar el monóxido de carbono del organismo deben pasar al menos 24 horas antes de una nueva sesión de entrenamiento o de un partido.
3.-No tomar drogas (de ningún tipo).
Además de no estar permitidas, los efectos secundarios incluyen destrucción física y deterioro mental. Se debe evitar la marihuana y otras similares ya que éstas pueden conducir a otras más severas.
4.-Dormir y descansar las horas necesarias (8 horas mínimo para recuperar el esfuerzo físico de los entrenamientos o del partido).
Descansar después del entrenamiento o del partido, asegura el principio de
sobrecompensación, es decir, mejora en el tiempo nuestro condicionamiento
físico.
5.-Alimentación equilibrada y regular (no hará falta dieta, pero sí, comer de todo, desde ensaladas verdes, hasta pescado o carne, pasando por las frutas y verduras, dejando de lado especialmente las pastas de chocolate y similares).
Un deportista debe aportar a su organismo un mínimo diario de 1500 a 2500 calorías repartidas con regularidad según las comidas establecidas y no fuera de horas.
6.-Higiene corporal (ducha diaria, especialmente después del entrenamiento o del partido).
Debemos cuidar el pelo, sobretodo si lo llevamos largo; los dientes se deben cepillar 2 veces al menos cada día durante 3’ minutos, una buena higiene bucal, intentando minimizar las caries, comporta menos lesiones musculares.
7.-Atención a las uñas y a los pies (los pies y las uñas sufren mucho durante los entrenamientos y partidos ya que soportan el peso corporal, las presiones y las compresiones durante las diferentes acciones técnicas, especialmente en el momento de chutar y pasar el balón).
Por este motivo se deben llevar bien cortadas y recordar que después de la ducha los pies se deben secar a conciencia para eliminar posibles infecciones, especialmente bacterias y hongos.
8.-Utilización de ropa adecuada (limpia, seca y adecuada al deporte y al momento del entrenamiento y del partido).
Los tejidos de la ropa deportiva deberían estar fabricados de componentes de fibras naturales y especialmente cómodos para los jugadores. Adecuar la indumentaria al tipo de trabajo y al momento de realizarlo, por ejemplo: durante el calentamiento llevar el chándal para aumentar la temperatura corporal más rápidamente; cuando hay una pausa larga, ponérselo de nuevo el chándal para mantener la temperatura corporal y especialmente la temperatura muscular; si el trabajo es técnico, quitárselo, para que los movimientos sean mucho más fluidos, etc. para el partido, después del calentamiento, quitarse la camiseta sudada y ponerse la oficial del partido, durante los descansos en el banquillo volverse a poner el chándal para no perder temperatura corporal y muscular, etc.
9.-Prevención de enfermedades de transmisión sexual (utilizar los sistemas más seguros para, ni recibir, ni transmitir).
Atención especial a la higiene de los genitales.
10.-Calentar antes del entrenamiento y del partido (como norma básica y sistemática de adaptación para el organismo a un esfuerzo superior).
Hacer un calentamiento correcto nos asegura una buena adaptación para un esfuerzo mayor, a no tener lesiones de índole muscular y obtener un mayor rendimiento deportivo.
11.-Recuperar después del entrenamiento y del partido (una recuperación a base de estiramientos, masaje, hidroterapia, etc. nos proporcionará el comienzo de la recuperación).
Una vez terminado el entrenamiento o el partido se debe dedicar un tiempo a la recuperación del organismo como norma habitual y así prepararlo para el siguiente entrenamiento o partido.
12.-Revisiones médicas periódicas (como control regular de salud).
Al principio de la temporada, a mediados de la misma y al final de ella para conocer el estado de salud propio del jugador y los cambios que ha podido tener el organismo producidos por la adaptación al entrenamiento.

Xavier Palau